Actuadores integrados rentables, eficientes e higiénicos que transforman la alimentación y las bebidas
La crisis del coste de la vida ha puesto a las empresas de alimentación y bebidas en una situación difícil.
Por un lado, el coste de las piezas y de la energía no para de aumentar. Por otro, los consumidores están exigiendo productos cada vez más baratos ante las dificultades económicas.
En este sector tan competitivo, no es de extrañar que las empresas de alimentación y bebidas busquen cómo hacer más eficientes sus operaciones.
Pero cualquier solución tiene también que ajustarse perfectamente a las necesidades de la industria y cumplir las normas más estrictas de higiene y seguridad.
Por eso, muchas empresas están analizando un posible ahorro de energía que a menudo han pasado por alto: la optimización del uso del aire comprimido.
En este artículo, vamos a ver el sorprendente impacto que el uso de aire comprimido puede tener en el gasto energético y cómo están utilizando las empresas inteligentes de alimentación y bebidas las últimas tecnologías para controlar sus presupuestos.
¿Por qué resulta tan caro utilizar aire comprimido?
El aire comprimido es un componente clave en muchos procesos de producción de alimentos y bebidas, sobre todo en los sistemas de control de movimiento, que a menudo utilizan aire comprimido para mover los actuadores.

El problema es que generar aire comprimido requiere una cantidad significativa de energía, lo que encarece el funcionamiento de un sistema neumático.
El aumento de los precios de la energía ha agravado este problema. Las últimas cifras sugieren que la electricidad representa ahora el 15 % de la base de costes de un fabricante de alimentos, frente al 2 % de antes de la pandemia de COVID-19.
Comprar, instalar y mantener un sistema de aire comprimido es también una tarea costosa.
La mayoría de los sistemas convencionales de control de movimiento están formados por un gran número de componentes, desde el actuador y las válvulas hasta las tuberías y los interruptores. Todos estos componentes deben integrarse perfectamente en un circuito para que el sistema funcione correctamente.
Pero estos componentes a menudo se suministran por separado y constituyen partidas independientes en las listas de materiales. Eso significa que cada uno debe comprarse e instalarse por separado, y que cada uno tiene sus propios requisitos y calendario de mantenimiento.
Entre el tiempo de instalación, el coste de los componentes y el tiempo de mantenimiento, la implantación y el funcionamiento de un sistema de aire comprimido resultan extremadamente caros.
Sin embargo, existe una solución a este problema: las soluciones integradas de válvula y actuador.
Optimización energética y reducción de costes
La solución IVAC de IMI Norgren está diseñada para reducir el consumo de energía y hacer frente a las ineficiencias operativas en la producción de alimentos.
Nuestra solución de actuador ofrece una válvula integrada e interruptores accionados magnéticamente en un único cuerpo.
Es una construcción del sistema mucho más sencilla. Menos tubos, lo que significa menos volumen de aire «muerto». Esto provoca que se necesite menos aire para la salida del control de movimiento.
Dependiendo de su aplicación, podría ahorrar hasta un 50 % en su consumo de aire y energía, simplemente cambiando a nuestra solución integrada.
Controlar el gasto energético sin comprometer la higiene
Sus clientes, su gente y la calidad de sus productos no pueden verse afectados.
Por eso hemos adaptado nuestras soluciones para que cumplan las normas de higiene más estrictas de la industria alimentaria y de bebidas.
Todas las soluciones IVAC de IMI Norgren tienen un grado de protección IP67, lo que significa que pueden utilizarse en distintas áreas de su proceso de producción, incluso en aplicaciones de lavado.
La válvula y los interruptores integrados hacen que los alimentos no puedan quedar atrapados en su interior, y facilitan su limpieza sin comprometer su funcionamiento.

IVAC de IMI Norgren: la solución de aire comprimido higiénica y eficaz
Ahora que la industria alimentaria y de bebidas está bajo presión para hacer más con menos cada día, la eficiencia operativa es más importante que nunca.
Al reducir los tubos y el cableado, el mantenimiento y las revisiones son más rápidos y baratos, se reducen los tiempos de inactividad, se desperdicia menos energía y resulta más fácil alcanzar los objetivos de productividad.
¿Busca controlar los costes de su planta? Estamos aquí para ayudarle con soluciones fiables y de alto rendimiento adaptadas a las necesidades de las empresas de alimentación y bebidas.
Póngase en contacto con nosotros hoy mismo para saber cómo podemos ayudarle.
