Optimización del uso del aire comprimido en un gran centro de distribución
Reducción del uso de aire comprimido en un 10 % en una importante instalación de distribución
Descubra cómo logró un fabricante internacional de motores reducir el uso de aire comprimido un 10 % en su centro de distribución de Ámsterdam gracias al cilindro IVAC de IMI Norgren.
El aire comprimido permite seguir el ritmo en un centro de distribución
Un fabricante internacional de motores y máquinas motorizadas había puesto a punto casi todos los procesos de su centro de distribución de Ámsterdam. Cada día, se mueven por sus instalaciones numerosos contenedores de productos y de ahí se envían a clientes de toda Europa.
La empresa utiliza cilindros neumáticos para desplazar los contenedores entre las cintas transportadoras de modo que puedan ser transportados al punto de recogida correspondiente lo más rápidamente posible.
Pero tuvieron un pequeño problema con este proceso tan fluido: la generación de aire comprimido requiere una cantidad significativa de energía. Si los ingenieros lograban encontrar una forma de reducir la cantidad de aire comprimido que se desperdiciaba con cada carrera del cilindro, podrían reducir su gasto energético y acercarse un paso más a la consecución de los ambiciosos objetivos de sostenibilidad de la empresa.
¿Podría un cilindro más eficiente proporcionar el ahorro energético que buscaba la empresa?
El equipo se puso en contacto con nosotros, proveedores suyos desde 2018, para averiguarlo.
Explorar las posibilidades antes de dar el paso
Tras visitar el lugar y analizar la petición, confiábamos en poder ayudar.
Nuestro cilindro IVAC de IMI Norgren de bajo consumo sería perfecto para la tarea. Su diseño patentado reduce el consumo de aire al minimizar el volumen muerto, ya que sólo utiliza el aire del interior del cilindro, en lugar del aire de los tubos.
Sugerimos utilizar el cilindro IVAC de la línea industrial, que es un sustituto directo de su cilindro ISO 15552 VDMA existente, lo que reduciría el coste del cilindro para la empresa sin sacrificar el rendimiento.
Este cilindro se encargaría de mantener la instalación de distribución en perfecto funcionamiento, por lo que no había margen para el error. La empresa necesitaba pruebas concretas de que la nueva solución supondría un ahorro real y sería tan fiable como su solución actual.
Así que les dimos la oportunidad de probar el cilindro IVAC de IMI Norgren en acción, poniendo un cilindro IVAC junto a su cilindro existente. Cada uno de los cilindros se acopló a un caudalímetro, lo que permitió a los ingenieros de la empresa medir el impacto del cilindro IVAC con cifras claras.
Los resultados fueron muy interesantes: La empresa estimó que el nuevo cilindro reduciría el consumo de aire en al menos un 9 %, una cifra que supondría un importante ahorro de energía y costes cada año.
Con estos prometedores resultados, la empresa estaba preparada para iniciar su transición.
Ahorro de energía en cada carrera del cilindro
El ahorro energético superó rápidamente nuestras previsiones iniciales.
El cilindro IVAC de IMI Norgren utiliza ocho litros de aire en cada ciclo del cilindro, lo que supone un ahorro de un litro entero de aire en cada carrera en comparación con el cilindro anterior.
Ahorrar un litro de aire por cada carrera del cilindro equivale a un ahorro de cinco millones de litros de aire al año.
El nuevo cilindro IVAC se ajusta a una huella ISO 15552, lo que lo convierte en un equivalente dimensional directo que incluso podría utilizar los montajes existentes de la empresa, permitiendo una implementación lo más sencilla, fácil y rentable posible. Y, por supuesto, nuestro equipo estuvo a su disposición en todo momento para ofrecer apoyo y asesoramiento más allá de la instalación, asegurándose de que el equipo veía los resultados que esperaban de trabajar con nosotros.
En conjunto, la empresa estima que ha reducido el uso de aire comprimido en un 10 %, un resultado aún mejor que el previsto durante nuestras pruebas iniciales. Es un paso claro y medible que acerca a la empresa a la consecución de sus objetivos de sostenibilidad y también a la reducción de los costes energéticos.
