Para optimizar el rendimiento de los sistemas es mejor prevenir que curar.
Hoy en día, los fabricantes están sometidos a mucha presión.
Un rendimiento insuficiente del sistema, si se combina con un aumento de los costes de energía y tiempos de inactividad no planificados, puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de sus operaciones.
Por eso los fabricantes buscan tres cosas:
1. Un rendimiento de la producción optimizado…
2. …con una mayor eficiencia…
3. ...y a bajo coste.
Entonces, ¿cómo pueden los fabricantes obtener lo que desean de sus soluciones?
La respuesta es sencilla: mantenimiento preventivo.
Un viejo refrán dice: «Si fallas a la hora de prepararte, prepárate para fallar». Y esto también se aplica a los sistemas de fabricación.
Las medidas de mantenimiento preventivo desempeñan un papel vital para detectar posibles problemas y ayudar a los fabricantes a optimizar sus sistemas. Pero, ¿qué factores deben tener en cuenta los fabricantes a la hora de establecer un programa de mantenimiento preventivo?
En este artículo analizaremos los cuatro factores clave que hay que tener en cuenta para optimizar el rendimiento de los sistemas, conseguir una eficacia operativa a largo plazo y ahorrar costes.
1) Control de los componentes
En las líneas de producción actuales, los ingenieros utilizan cada vez más tecnologías digitales industriales en sus procesos.
Mediante el uso de productos y dispositivos inteligentes conectados en las líneas de producción, los fabricantes obtienen acceso directo a datos esenciales en tiempo real sobre la condición operativa y el rendimiento de los componentes. Esto ayuda a los operarios y directivos a tomar decisiones clave sobre la planta en cualquier momento.
La supervisión de los componentes permite a los fabricantes analizar su rendimiento en entornos variables, sus reacciones a los cambios de temperatura o a la alteración de los requisitos de carga de trabajo, y el tiempo necesario para ver el impacto del desgaste. Esto ayuda a informar y guiar las operaciones de una planta para aumentar su eficiencia.
Además, la monitorización de los componentes también permite a los fabricantes identificar los que más energía consumen y cambiarlos por soluciones más eficientes desde el punto de vista energético. Esto no solo ahorra energía durante los procesos de producción, sino que también ofrece ahorros tangibles en los costes.
El aire comprimido, utilizado durante los procesos de fabricación, es una de las formas de energía más caras que se pueden comprar: por ejemplo, una unidad estándar de 500 litros/segundo consume unos 40 000 euros de electricidad al año. Tener una fuga no identificada en un componente del sistema puede afectar a su rendimiento, hacer que la producción sea menos eficiente y aumentar los costes.
Y eso podría evitarse con un buen control de los componentes.
2) Datos en tiempo real para una toma de decisiones basada en la inteligencia
Los datos en tiempo real no se refieren solo al «aquí y ahora», sino también a la planificación para el futuro.
Los datos recopilados de los componentes de una línea de producción ayudan a los fabricantes a comparar el rendimiento actual con sus KPI críticos. También les permite determinar qué medidas correctivos aplicar con un componente defectuoso, antes de que surjan problemas más importantes.

Un informe del Gobierno de Reino Unido estima que las tecnologías digitales industriales pueden ayudar a reducir el tiempo de inactividad de una máquina aproximadamente entre un 20 % y un 30 %, y reducir los costes de mantenimiento de una planta entre un 15 % y un 25 %.
Un fabricante de productos químicos europeo informó que desde que había introducido análisis avanzados en sus procesos, había descubierto problemas nunca antes vistos. Tras abordar estos problemas, el fabricante pudo reducir los residuos de materias primas en un 20 % y reducir los costes de energía aproximadamente un 15 %, lo que en última instancia mejoró el rendimiento general de la empresa.
En otro caso, una importante planta metalúrgica empleó herramientas avanzadas de análisis en su programa de mejora continua. ¿El resultado? Aumentó los índices de producción en una de sus líneas en un 50 %, y la empresa espera aumentar la producción total en un 30 % sin incrementar significativamente sus costes operativos.
Esto demuestra el poder de los datos no sólo para supervisar los procesos actuales en una línea de producción, sino también para dar a los fabricantes la oportunidad de planificar acciones con antelación para obtener mejores resultados operativos.
3) Una cultura de aprendizaje y mejora continuos
El mantenimiento preventivo no es una tarea que los fabricantes deban realizar una sola vez. Por el contrario, es la base de un ciclo continuo de mejora. Controlar el rendimiento de los componentes es solo una parte de la ecuación global.
Los responsables de las plantas y los ingenieros necesitan colaborar juntos, asociándose con un proveedor de productos experto —que ayude a investigar los datos de rendimiento de los componentes, no solo a recopilarlos—, para encontrar soluciones que añadan valor adicional a su línea de producción.
Esto ayuda a las organizaciones a:
Obtener una ventaja competitiva
Aumentar los niveles de productividad
Optimizar el rendimiento
Reducir los costes a largo plazo
4) Una cadena de suministro fiable
Hay un dicho que dice: «la fuerza de una cadena la determina su eslabón más débil».
Por eso es vital que los fabricantes confíen en que su cadena de suministro no solo pueda responder rápidamente a los problemas de inactividad, sino también resolverlos eficazmente para evitar más problemas de producción.
Tener acceso a los kits de servicio adecuados es importante. Al fin y al cabo, pueden prolongar drásticamente la vida útil de los componentes como parte de un programa de mantenimiento.
Pero para minimizar el impacto operativo y financiero de las paradas, los fabricantes también necesitan tener acceso rápido a las piezas de repuesto disponibles.
Para ello, los ingenieros y responsables de planta deben consultar siempre a su cadena de suministro para asegurarse de que sus proveedores puedan:
Disponer siempre de existencias suficientes
Proporcionar asistencia técnica de fácil acceso
También es vital para cualquier proveedor contar con ingenieros de campo que puedan ofrecer ayuda a los fabricantes para realizar los trabajos de mantenimiento y las reparaciones necesarias para que las líneas vuelvan a estar operativas. Esto no sólo ayudará a reducir el tiempo de inactividad, sino también a resolver el problema en su origen para mantener las líneas en movimiento.
Aprovechar al máximo el rendimiento de sus sistemas
Nuestro compromiso consiste en mejorar el rendimiento de sus sistemas de fabricación para que siga el plan establecido y pueda estar a la vanguardia en tecnologías digitales.
